Google ha hecho público un código de explotación para una vulnerabilidad no corregida en la base de código de su navegador Chromium, lo que representa una amenaza para millones de usuarios de Chrome, Microsoft Edge y otros navegadores basados en Chromium. Este código de prueba aprovecha la interfaz de programación Browser Fetch, permitiendo a los atacantes monitorizar el uso del navegador y lanzar ataques de denegación de servicio.