El Fiscal General de Texas ha presentado una demanda contra Meta, alegando que el servicio de mensajería WhatsApp, utilizado por más de 3.000 millones de personas, no ofrece el cifrado de extremo a extremo (E2EE) que la compañía ha sostenido durante años. Desde 2016, Meta ha afirmado que WhatsApp proporciona un cifrado robusto, lo que implica que los mensajes son encriptados en el dispositivo del remitente y solo pueden ser leídos por el destinatario. Esta tecnología, basada en el protocolo Signal, ha sido respaldada por expertos de terceros, quienes aseguran que cumple con sus promesas.