El creciente consenso sobre los riesgos que las redes sociales representan para niños y adolescentes ha llevado a un aumento de la preocupación entre los padres, con un 72% manifestando inquietudes sobre el contenido que consumen sus hijos, según un reciente Eurobarómetro. Este diagnóstico ha impulsado a gobiernos y tribunales de diversas partes del mundo a tomar medidas. Aunque el problema es reconocido de manera general, las soluciones propuestas varían, y actualmente se están discutiendo dos enfoques principales en los tribunales.