La nueva inteligencia artificial de Anthropic, que se filtró accidentalmente en marzo, ha demostrado superar en un 25% a su predecesor en pruebas de seguridad informática. Debido a su naturaleza potencialmente peligrosa, la compañía ha decidido restringir su uso exclusivamente a 40 organizaciones de seguridad seleccionadas, a través del programa Project Glasswing.