El índice STAR50 de Shanghai, que agrupa a las principales empresas de innovación tecnológica, ha sufrido una caída del 40% desde julio, lo que ha resultado en la pérdida de aproximadamente 480,000 millones de dólares en capitalización. Este desplome afecta a empresas dedicadas a la inteligencia artificial y semiconductores, sectores clave para la economía china. Las causas son diversas, incluyendo valoraciones infladas y dudas sobre la demanda futura.