En la actualidad, el uso de agentes digitales para realizar tareas como la comparación de productos o la gestión financiera está en aumento, especialmente tras el lanzamiento de Muse por parte de Meta. Sin embargo, muchas páginas web están bloqueando estos agentes, ya sea por decisiones comerciales o por sistemas de CAPTCHA que los identifican erróneamente como bots maliciosos. Este fenómeno plantea un conflicto fundamental sobre quién controla la relación comercial entre usuarios y plataformas.