En su reciente columna, el autor aborda la creciente dependencia de Europa de Estados Unidos en el ámbito de la ciberdefensa, especialmente a la luz de herramientas como Mythos, que permiten identificar vulnerabilidades de forma automatizada. Esta situación plantea serias implicaciones geopolíticas, ya que la negativa de Washington a compartir estas tecnologías con Europa deja a las instituciones europeas en una posición de desventaja.