El lanzamiento de Euro-Office, una nueva suite ofimática europea, ha suscitado controversia. Italo Vignoli, de The Document Foundation, ha emitido una carta abierta en la que cuestiona la narrativa que rodea al proyecto, argumentando que no es la primera suite de código abierto en Europa, ya que OpenOffice.org y LibreOffice preceden a Euro-Office. Vignoli critica que Euro-Office, al utilizar formatos de Microsoft por defecto, podría reforzar la dependencia tecnológica que dice combatir, lo que contradice su objetivo de soberanía digital.