Los hackers norcoreanos han demostrado ser extremadamente astutos en su búsqueda de empleos que les permitan apoyar al régimen de Kim Jong Un. Un enfoque sugerido para desenmascararlos durante una entrevista de trabajo es plantear la pregunta: "Insulta a Kim Jong Un". Esta estrategia podría revelar la lealtad inquebrantable que tienen hacia el líder norcoreano, ya que es poco probable que un verdadero hacker del régimen se atreva a criticarlo abiertamente.