La facturación electrónica ha evolucionado de ser un mero requisito administrativo a convertirse en un elemento estratégico fundamental para la competitividad y la eficiencia operativa de las empresas. Según el informe de Yooz, titulado “El pasaporte hacia la facturación electrónica internacional”, más de 100 países están implementando sistemas de e-invoicing con el objetivo de aumentar la transparencia y reducir el fraude fiscal.