Un reciente informe de Workday revela que el 82% de los empleados dedica una cantidad significativa de tiempo a tareas que deberían ser gestionadas automáticamente por la inteligencia artificial (IA), como mover información entre herramientas y reconciliar datos. Aunque los trabajadores confían en la IA, su implementación en las empresas se limita a tareas periféricas, lo que genera una «economía del copiar y pegar».