Según un informe de LexisNexis Risk Solutions, los deepfakes se han convertido en uno de los principales vectores de fraude a nivel mundial, con un aumento interanual del 180% en los ataques. La creciente calidad de estos documentos, imágenes y vídeos generados por inteligencia artificial pone en riesgo la verificación de identidad digital. Se estima que este año se realizarán 100,000 millones de comprobaciones de identidad, y una de cada 100 podría contener un deepfake.