Un reciente artículo en pre-print destaca que el software de código abierto no debe ser visto únicamente como una opción económica, sino como una forma avanzada de trabajo que potencia la productividad y la rentabilidad de las empresas. A través de la colaboración externa, las compañías pueden incrementar su margen bruto entre un 4% y un 5%, siempre que logren construir una comunidad activa en torno a sus proyectos.