Los captchas son herramientas comunes en la navegación por Internet, diseñadas para verificar que los usuarios son humanos y no bots. Estas pruebas pueden incluir seleccionar imágenes específicas, completar un puzle o simplemente marcar una casilla que indica “No soy un robot”. Sin embargo, la pregunta que surge es si, al resolver estos desafíos, los usuarios están contribuyendo inadvertidamente al entrenamiento de la inteligencia artificial de Google.