La compra de un coche hoy en día implica ceder una gran cantidad de datos personales, desde la ubicación y la velocidad hasta el comportamiento del conductor. Un reciente informe de la Fundación Mozilla revela que todos los fabricantes de automóviles analizados han sido advertidos por sus prácticas de recopilación de datos, que incluyen compartir información con terceros sin el consentimiento adecuado del usuario. Este fenómeno ha llevado a que las compañías de seguros ajusten las primas basándose en datos de conducción que los propietarios no conocen.