Los fabricantes de sistemas operativos implementan diversas medidas de seguridad para evitar que sus dispositivos acepten comandos de dispositivos remotos. Sin embargo, un investigador ha descubierto que un altavoz específico, el Sound Blaster Katana V2X, puede ejecutar código malicioso simplemente estando dentro del rango de Bluetooth de un PC. Rasmus Moorats, quien adquirió este altavoz, encontró accidentalmente esta vulnerabilidad mientras intentaba desarrollar una herramienta para Linux que se comunicara con el dispositivo.