El último informe de TrendAI revela un alarmante aumento del 113% en los ciberataques dirigidos al sector energético, destacando la creciente sofisticación de las amenazas. La inteligencia artificial se ha integrado en las operaciones ofensivas, permitiendo a los atacantes ejecutar ciberataques más complejos y rápidos. Las infraestructuras críticas, como las energéticas, se han convertido en objetivos estratégicos, donde los atacantes no solo buscan causar interrupciones, sino también recopilar información valiosa a largo plazo.