La Comisión Europea ha instado a los operadores de telecomunicaciones a posponer el apagón de las redes 2G y 3G hasta al menos 2030, argumentando que esta medida es crucial para salvaguardar la seguridad de los usuarios. Actualmente, muchos servicios, como el sistema eCall de los vehículos, dependen de estas redes para funcionar adecuadamente. Se estima que hasta 64 millones de vehículos podrían perder la capacidad de realizar llamadas de emergencia automáticas si se lleva a cabo el apagón.