Las autoridades de los Países Bajos han desmantelado una botnet que contaba con más de 17 millones de dispositivos y que era gestionada por 200 servidores. Esta operación conjunta fue llevada a cabo por la policía y el Centro Nacional de Ciberseguridad. La acción, anunciada el jueves, se originó tras el aviso de un investigador de seguridad que reportó la extensa red a las autoridades. La infraestructura anfitriona se encontraba en los Países Bajos.