Meses después del ciberataque a Booking.com, las consecuencias comienzan a manifestarse en plena temporada vacacional. La plataforma confirmó en abril el acceso no autorizado a datos personales y detalles de reservas de algunos usuarios, que ahora son utilizados por grupos criminales para cometer fraudes. Los expertos advierten que los ciberdelincuentes, al tener acceso a información real del viaje, pueden engañar a los viajeros haciéndose pasar por la plataforma o el hotel, lo que dificulta la detección de fraudes.