Apple ha interpuesto una demanda contra OpenAI, acusando a dos de sus antiguos empleados, entre ellos el actual jefe de hardware de la empresa, de haber robado información confidencial. Según Apple, esta información fue utilizada para acelerar el desarrollo de los primeros dispositivos de OpenAI, lo que plantea serias preocupaciones sobre la protección de la propiedad intelectual en el sector tecnológico.