En un mundo donde los robotaxis autónomos circulan por las calles y los drones de entrega vuelan sin piloto, la idea de robots de propósito general asistiendo a humanos en diversas tareas en el trabajo o en el hogar parece cada vez más plausible. Este futuro depende del desarrollo de robots cada vez más autónomos, impulsados por la inteligencia artificial moderna. Este ambicioso objetivo ha llevado a muchos investigadores a fundar startups y ha atraído miles de millones de dólares en inversión.