La aparición de la inteligencia artificial generativa ha llevado a un debate sobre la responsabilidad en su uso. Educadores advierten que los usuarios deben supervisar el contenido generado y no escudarse en la tecnología ante errores. La reciente controversia en torno a OpenAI y su modelo de IA destaca la necesidad de establecer responsabilidades claras para los desarrolladores y directivos. La legislación en California ya establece que quienes utilizan IA no pueden alegar que esta causó daños de forma autónoma.