Un reciente artículo de The Economist sugiere que la inteligencia artificial (IA) está generando más empleos de los que elimina, especialmente en el sector de la construcción de data centers. Sin embargo, surge la inquietud sobre la calidad de estos nuevos puestos en comparación con los que se pierden. Aunque se estima que se han creado alrededor de un millón de empleos relacionados con la IA en EE. UU., la mayoría son temporales y no ofrecen las mismas oportunidades de desarrollo profesional que los empleos destruidos.