Nvidia se ha consolidado como un actor clave en la industria de la inteligencia artificial, no solo por su capacidad técnica, sino por su innovador modelo de negocio. La compañía se define como una “empresa de infraestructura de IA a escala de centros de datos”, con un 90% de sus ingresos provenientes de esta división. Aunque sus GPUs son su producto más conocido, representan solo una parte de un sistema completo que incluye CPU, memoria y software.