Las inyecciones de comandos, que son instrucciones maliciosas que los atacantes incorporan en contenidos para manipular modelos de lenguaje (LLMs), han sido una herramienta común para que los atacantes utilicen plataformas de inteligencia artificial en contra de sus usuarios. Sin embargo, investigadores de Tracebit han revelado que los defensores están comenzando a utilizar esta técnica para protegerse. Al incluir inyecciones de comandos junto a contraseñas y claves criptográficas almacenadas en AWS, es posible desactivar ataques de agentes maliciosos.