Microsoft ha decidido acelerar su programa de seguridad cuántica, estableciendo el año 2029 como la nueva fecha límite para completar la transición de sus productos y servicios críticos hacia la criptografía poscuántica. Esta medida responde a la creciente necesidad de proteger la información frente a las amenazas que plantea la computación cuántica, garantizando así una mayor seguridad en el futuro digital.