El debate sobre la inteligencia artificial (IA) ha generado un clima de temor en la sociedad, donde se discute la posibilidad de una extinción humana debido a esta tecnología. Recientemente, se ha planteado la idea de que la IA podría volverse incontrolable y que la industria debería autorregularse para mitigar sus riesgos. A medida que estos sistemas avanzan a un ritmo acelerado, persiste la incertidumbre sobre su futuro y las implicaciones que podrían tener en la humanidad.