La creciente popularidad de las gafas inteligentes de Meta ha suscitado inquietudes sobre la posibilidad de ser grabados sin consentimiento en espacios públicos. A medida que millones de personas adquieren estos dispositivos cada año, aumenta el riesgo de que se realicen grabaciones clandestinas en situaciones cotidianas. Aunque Meta no es el único fabricante de gafas inteligentes, sus modelos son los más demandados.