En su columna, el autor reflexiona sobre la creciente discusión en torno a la inteligencia artificial y su relación con los bienes comunes. Se plantea la pregunta de por qué los beneficios de esta tecnología, que se ha desarrollado sobre recursos compartidos y conocimiento colectivo, deben quedar en manos privadas. La propuesta de Bernie Sanders de crear un fondo soberano de inteligencia artificial en EE. UU. busca que los ciudadanos participen en las ganancias de este sector.