La inteligencia artificial se ha integrado en la rutina de directivos y consultores que manejan información sensible, pero su uso en la nube plantea riesgos de seguridad. Cada documento procesado en la nube puede ser vulnerable a filtraciones y ataques cibernéticos. Por ello, la IA en local se presenta como una solución eficaz, permitiendo que los datos se mantengan en el dispositivo y no viajen por internet. Esta modalidad es crucial para quienes trabajan con información confidencial, garantizando que los datos no salgan del equipo.