El Gobierno británico ha emitido un ultimátum a las principales empresas tecnológicas, como Google y Apple, para que implementen soluciones que impidan que los menores accedan, capturen o compartan imágenes de desnudos en internet. La fecha límite para desarrollar estas medidas es septiembre. En caso de no cumplir, el Gobierno se reserva el derecho de imponer la tecnología necesaria y aplicar sanciones a las compañías que no se ajusten a esta normativa.