Las notas de la comunidad, implementadas por Elon Musk para combatir la desinformación tras la adquisición de Twitter en 2022, han sido valoradas como una fuente de verdad en internet. Sin embargo, su eficacia se reduce notablemente en temas políticos, donde su capacidad para mitigar riesgos es cuestionada. Aunque son útiles en áreas menos ideológicas como estafas o videojuegos, su impacto en el ámbito político es limitado.