En 1969, Alexander Stüler presentó el Pappcomputer, un ingenioso dispositivo que permitía a los niños construir un ordenador utilizando solo cartón, papel, tijeras y pegamento. Este artefacto rudimentario, que no requería electricidad ni chips, ofrecía una forma lúdica de entender conceptos básicos de computación mediante láminas deslizantes y plantillas precodificadas. Aunque su funcionamiento era limitado, el Pappcomputer se convirtió en un precursor de los ordenadores de cartón modernos y un recurso educativo para los más jóvenes.