La afirmación de que Google lo sabe todo sobre nosotros puede parecer exagerada, pero tras revisar mi cuenta, me di cuenta de la magnitud de esta realidad. Al examinar los lugares visitados, las búsquedas realizadas, los vídeos vistos y los dispositivos utilizados, así como la información de mis fotos, comprendí cuánto datos recopila la compañía sobre nuestra vida cotidiana.