La dependencia de la inteligencia artificial en la nube podría estar cambiando. A medida que se desarrollan técnicas de cuantización, se plantea la posibilidad de ejecutar modelos de IA de forma local, lo que podría ofrecer ventajas significativas en términos de coste, control y privacidad. Los nuevos modelos, como los de BitNet, permiten almacenar pesos de forma más eficiente, utilizando solo tres valores posibles, lo que reduce el tamaño y mejora la velocidad de procesamiento.