OpenAI ha anunciado su intención de invertir 600.000 millones de dólares en centros de datos a lo largo de la próxima década. Sin embargo, el crecimiento necesario para justificar esta inversión podría no materializarse, lo que ha generado inquietud entre los inversores y analistas de Silicon Valley. La incapacidad de la empresa para cumplir con sus objetivos internos ha encendido las alarmas sobre su futuro y la sostenibilidad de su modelo de negocio.