En la actualidad, la inteligencia artificial (IA) está omnipresente, desde asistentes digitales hasta electrodomésticos conectados. Sin embargo, surge la pregunta sobre el verdadero impacto de la IA en la modelización del clima y el tiempo. A pesar de la creciente integración de la IA en estos campos, el inicio de este proceso no ha sido del todo positivo, como lo demuestra un incidente reciente en el que una oficina del Servicio Meteorológico Nacional publicó un mapa de previsiones con ciudades ficticias en Idaho.