La dependencia de Europa de sistemas de pago controlados por empresas estadounidenses plantea interrogantes sobre la soberanía digital del continente. A pesar de contar con un mercado único y una moneda común, el 61% de los pagos con tarjeta en la eurozona se realizan a través de redes como Visa y Mastercard. En respuesta, ha surgido Wero, impulsado por la European Payments Initiative, que busca ofrecer una alternativa europea.