La integración de sistemas de gestión como ERP, CRM y BI se ha convertido en un desafío que trasciende lo tecnológico, abarcando aspectos de arquitectura de datos y organización. A pesar de que estas herramientas mejoran la eficiencia en departamentos específicos, muchas empresas aún enfrentan problemas de fragmentación de datos y aislamiento de procesos. Según informes recientes, el 90% de los responsables de TI reconoce que los silos de datos son un obstáculo significativo.