Un ataque a la cadena de suministro de software, donde los hackers corrompen un software legítimo para ocultar su propio código malicioso, ha pasado de ser un evento raro a convertirse en una amenaza recurrente en el ámbito de la ciberseguridad. Recientemente, el grupo de cibercriminales conocido como TeamPCP ha comprometido cientos de herramientas de código abierto, extorsionando a las víctimas y generando desconfianza en un ecosistema esencial para el desarrollo de software.