Recientemente, se ha especulado sobre un prototipo de dispositivo de inteligencia artificial de SpaceX, que podría ser más delgado que un smartphone y que, según algunos, podría cambiar la forma en que interactuamos con la tecnología. Aunque Elon Musk ha desmentido estas afirmaciones, lo que realmente importa es la dirección que están tomando las grandes empresas de IA: la necesidad de un dispositivo propio que integre la inteligencia artificial en nuestra vida diaria.