Wouter Groeneveld aborda en su reciente anotación el dilema de decorar portátiles con pegatinas. Este acto, aunque cotidiano, puede revelar mucho sobre la personalidad del usuario, dividiendo a los propietarios en dos grupos: los que adornan sus dispositivos y los que prefieren mantenerlos limpios. Groeneveld sugiere que incluso las decisiones más triviales pueden tener implicaciones profundas. Aunque personalmente no ha utilizado pegatinas, reconoce que la elección es subjetiva y cada uno es libre de expresar su estilo como desee.