El grupo de hackers norcoreano Lazarus está adoptando nuevas tecnologías para proteger sus operaciones. Con el avance de la computación cuántica, que promete revolucionar la informática, también surgen preocupaciones sobre la seguridad de las comunicaciones. Los ordenadores cuánticos podrían potencialmente descifrar sistemas de seguridad actuales, lo que ha llevado a los expertos en ciberseguridad a desarrollar métodos de criptografía más robustos.