En la década de 2010, Valve se posicionó como un líder en la revolución de la realidad virtual, colaborando con HTC en el notable headset Vive y desarrollando su propio dispositivo, el Index, junto con el juego Half-Life: Alyx. Sin embargo, la llegada del Meta Quest, un visor de bajo coste y potencia, cambió el panorama, ya que muchos jugadores prefirieron evitar la complejidad de un PC gaming. A pesar de esto, Valve ha sorprendido al anunciar el Steam Frame, un visor independiente que se lanzará a un precio de 1,049 dólares.