La reciente presentación del DLSS 5, un innovador modelo de renderizado de imágenes basado en inteligencia artificial de Nvidia, ha generado un intenso debate en la comunidad de videojuegos. Aunque la compañía busca revolucionar los gráficos, muchos creadores y aficionados expresan su preocupación, argumentando que esta tecnología podría destruir la visión artística que caracteriza a los videojuegos. Las críticas apuntan a que el enfoque de Nvidia podría homogenizar el diseño gráfico y limitar la creatividad de los desarrolladores.