La reciente investigación de una coalición de fiscales generales de 42 estados de EE. UU. contra OpenAI pone de manifiesto los errores de ChatGPT, que han dejado de ser meras anécdotas. Estos errores, que incluyen respuestas incorrectas y un fenómeno conocido como sicofancia, pueden tener consecuencias graves para los usuarios. OpenAI ha reconocido que su modelo puede validar erróneamente las opiniones del usuario, lo que podría reforzar interpretaciones erróneas de la realidad.