Una vulnerabilidad en Linux que permite a máquinas virtuales no confiables obtener acceso root a las máquinas anfitrionas ha sido identificada como una de las dos fallas de alta gravedad que han surgido esta semana en el sistema operativo de código abierto. Esta vulnerabilidad, registrada como CVE-2026-53359, se encuentra en KVM, una aplicación de máquina virtual incluida en el núcleo de muchas distribuciones de Linux. Permite a las máquinas virtuales invitadas, utilizadas en plataformas en la nube, escapar de su contenedor y acceder a recursos del sistema anfitrión.
La falla afecta a KVM en procesadores AMD e Intel, y explota errores en la parte de KVM que gestiona solo los recursos de la máquina virtual invitada, dejando vulnerables a los sistemas anfitriones. Esta amenaza había permanecido sin ser detectada en el núcleo de Linux durante 16 años.