La tasa de natalidad global ha ido en descenso, y aunque factores como la precariedad económica y el retraso en la emancipación son relevantes, un nuevo análisis sugiere que el impacto de los smartphones y las redes sociales es innegable. Estudios recientes vinculan el uso de estas tecnologías con una caída en la fertilidad adolescente y una disminución de la socialización presencial.