A pesar del auge de tecnologías como la inteligencia artificial y la computación cuántica, la ciberseguridad sigue dependiendo de la protección de los dispositivos. Los ciberataques más exitosos aprovechan vulnerabilidades conocidas en ordenadores, smartphones y otros dispositivos, lo que resalta la importancia de una seguridad multicapa que incluya cifrado y monitorización continua. Un reciente informe de Verizon indica que el 31% de las brechas se deben a la explotación de estas vulnerabilidades, un aumento significativo.