La reciente salida inesperada de Phil Spencer, CEO de Microsoft Gaming y figura clave de Xbox, ha sacudido la división de videojuegos de la compañía. Su reemplazo por Asha Sharma, una ejecutiva poco conocida, ha generado inquietud y especulaciones sobre el futuro de la marca, que este año celebra su 25 aniversario. Este cambio abrupto se produce en un momento crítico para Xbox, que enfrenta desafíos significativos en el competitivo mercado de los videojuegos.